Ecuador suma 127 entidades de crédito sin autorización detectadas desde 2025, mientras el crédito formal cae a su nivel más bajo en cinco años. Las ofertas informales apuntan a más de un millón de personas que quedaron fuera del sistema. PayJoy, empresa de tecnología financiera, recomienda revisar seis señales antes de aceptar un préstamo digital.
Pedir un préstamo hoy toma minutos desde el celular, y caer en una estafa también. La Superintendencia de Bancos (SBS) identificó 60 entidades financieras no autorizadas en 2025 y otras 67 en lo que va de 2026. Una de ellas habría captado cerca de USD 50 millones antes de ser detectada.
El propio superintendente estima que el mercado de préstamos informales podría superar los USD 10.000 millones, con tasas que en algunos casos pasan del 1.000% anual.
Ante este escenario, PayJoy, empresa de tecnología financiera, recomienda revisar seis señales antes de aceptar cualquier préstamo en línea.
1. No cuenta con autorización: Toda entidad que presta dinero debe estar registrada ante la Superintendencia de Bancos o la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria (SEPS).
El crédito digital legal existe en Ecuador: desde la Resolución JPRF-F-2023-076 de la Junta de Política y Regulación Financiera, quienes prestan solo por plataformas electrónicas deben estar calificados por la Superintendencia de Bancos y tener un capital mínimo de USD 200.000. Una oficina, una web profesional o publicidad no garantizan que una entidad esté autorizada.
2. Pide dinero por adelantado: Un cobro para «liberar» o «asegurar» el préstamo es un fraude. Además, una entidad de crédito digital no puede captar depósitos del público, así que tampoco puede pedirte que deposites ahorros.
3. Pide permisos que no necesita. El acceso a contactos, fotos, galería o ubicación no sirve para evaluar un crédito; sirve para presionar y exhibir.
4. No especifica el monto total a pagar. Si la tasa, los recargos y el monto total no aparecen claros antes de aceptar, el costo real llegará después. Por ejemplo, un crédito de $500 a un año con un pago diario de $5 diarios el
solicitante termina pagando una tasa de interés anual de 365%, montos que superan a la oferta de crédito formal.
5. Promete dinero, sin requisitos y con prisa. Las entidades no autorizadas se promocionan por redes sociales, aplicaciones de mensajería y portales web no verificados, según la Superintendencia de Bancos. Las ofertas que vencen en minutos buscan que no compares, y el dinero inmediato sin ninguna evaluación suele significar que el negocio está en el cobro, no en el préstamo.
6. Plazos de días y cobros con amenazas. La Fiscalía registró 1.933 hechos de usura entre 2019 y 2025, y las denuncias por extorsión pasaron de 1.616 a
16.130 en el mismo periodo, según el Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado (OECO).
¿Por qué estas ofertas encuentran clientes?
Detrás de estas ofertas hay una brecha que no se cierra. De acuerdo al estudio Entorno de la inclusión financiera en América Latina, publicado en junio de 2026 por la Red de Instituciones Financieras de Desarrollo (RFD), solo 36% de los adultos en Ecuador tiene un crédito dentro del sistema financiero, la cifra más baja en cinco años. Asimismo, ante una emergencia, 43% de los adultos recurriría a familiares o amigos.
A ese grupo se suman quienes ya estuvieron dentro del sismtema y salieron. La RFD calcula que 1,26 millones de personas estaban «reexcluidas» del sistema a septiembre de 2024 por créditos vencidos, castigados o un puntaje crediticio bajo. La situación es más grave entre mujeres, jóvenes y personas con ingresos menores a USD 800 al mes.
«Quien queda fuera del crédito formal no deja de necesitar dinero; lo busca donde se lo ofrecen rápido, y ahí aparece el chulco digital”, comenta Joaquín Dávalos Ponce, CEO de PayJoy en Ecuador y Panamá.
El riesgo es que el miedo aleje también a quienes podrían usar crédito digital legal. El Microfinance Index 2026 de 60 Decibels, basado en 18.709 clientes de 65 instituciones en 35 países, encontró que el temor al fraude es la principal barrera para usar servicios financieros digitales: lo menciona 51% de quienes expresan alguna preocupación.
PayJoy observa ese mismo patrón entre sus usuarios. Según la compañía un 68% de sus clientes que obtienen su primer crédito formal, antes recurrían a prestamistas informales.
«La diferencia entre un crédito digital responsable y una trampa está en la transparencia: costo total claro antes de aceptar, evaluación de la capacidad de pago y canales formales de reclamo”, asegura Joaquín Dávalos Ponce, CEO de la compañía en Ecuador y Panamá.
¿Qué pasa con el crédito formal?
Un crédito digital legítimo funciona al revés: está registrado, informa el costo total por adelantado, pide solo la información necesaria y ofrece canales formales de atención y queja.
Antes de aceptar una oferta, Dávalos recomienda verificar a la entidad en los registros de la Superintendencia de Bancos o de la SEPS, leer el costo total y no conceder permisos que no tengan relación con el crédito.
Si una persona ya es víctima de una app de préstamos fraudulenta, la recomendación es no ceder a las amenazas, guardar capturas de pantalla de los mensajes, revocar los permisos de la app, cambiar sus contraseñas bancarias, avisar a sus contactos y denunciar ante la Fiscalía General del Estado.