Gilberto Gatto Sobral sentado frente a la lámina 13 del anteproyecto del Plan Regulador de Cuenca de 1947.
Foto: FILM STILLS Gatto-Sobral. María Teresa Ponce Gatto, Archivo Gatto Sobral. Reproducida del Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay.
Gilberto Gatto Sobral pisó suelo ecuatoriano en 1942 y dejó una huella profunda en la arquitectura moderna del país. Aunque su nombre no siempre resulte familiar, muchos ecuatorianos han transitado, estudiado o admirado alguna de las obras que llevan su firma sin saber quién estuvo detrás de esos diseños. Además, fue uno de los arquitectos extranjeros que iniciaron con el cuidado del Centro Histórico de Quito.
Nacido en Montevideo en 1910, Gatto Sobral se tituló en 1941 en la Universidad de la República y llegó al Ecuador invitado para colaborar en el Plan Regulador de Quito por su paisano, el arquitecto Guillermo Jones Odriozola. Pero sin pensarlo se quedó para más que su encargo inicial. Diseñó edificios y espacios públicos que respondían a una idea nueva de transformación social. Se lo conoce como “El hombre que planificó el nuevo Quito”, pero su trabajo también dejó huella en Cuenca, donde participó en el Plan Regulador de la ciudad y aportó a la planificación urbana de la capital azuaya.
En la Universidad Central del Ecuador, su obra fue especialmente significativa y fluctuó entre 1946-1951. La Ciudadela Universitaria fue parte de ese Primer Plan Regulador de Quito y Gatto Sobral la concibió como un conjunto armónico, adaptado a la topografía del terreno y organizado alrededor del eje de la avenida Pérez Guerrero. Las facultades se conectaban por espacios públicos en plantas bajas libres, un concepto vanguardista para la época. Edificios como los de Economía, la Residencia Universitaria y el de Resistencia de Materiales nacieron de esa misma visión. Además, de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCE, formando a las primeras generaciones de arquitectos ecuatorianos.

Plano del anteproyecto de la Ciudadela Universitaria diseñado por Gilberto Gatto Sobral como parte del Plan Regulador de Quito.
Fuente: Archivo Histórico Nacional del Ecuador.
Sus edificios expresaban modernidad, pero también respondían al entorno y a las necesidades de la gente. Gatto Sobral trajo conceptos innovadores que acompañaron el crecimiento del turismo, apostaron por la educación y demostraron que el país podía tener una arquitectura a la altura de cualquier ciudad del mundo.
Gilberto Gatto Sobral no solamente es el nombre de una calle de Quito, es el nombre del mentor del campus de la mejor universidad pública del país, así como el planificador de una ciudad en la que decidió vivir. Formó parte de la época de grandes arquitectos extranjeros que decidieron ser parte del Ecuador: “Antonio Russo y Giovanni Rotta (Italia), Otto Glass y Carlos Khon (Checoslovaquia), Oscar Etwanick (Austria), así como un joven profesor de la UCE, Sixto Durán Ballén”, indica la Revista Trama en 2020.
El iniciador del Plan Regulador de Quito falleció en 1978 en la capital ecuatoriana, la ciudad que recibió su aporte y a la que visualizó hacia el futuro.
Fuente: Sharon Nicole De La Guerra Castillo, Scribd
Redacción: Jesabel García Maza, FACSO, U. Central.